Críticos y Pifias
Siempre que ruedan los dados, los ojos se anclan esperando a ver qué sale. Es inevitable, a fin de cuentas es el medio por el que se decide lo que ocurrirá una vez hecha la apuesta. A veces sale bien, a veces mal; pero, solo de vez en cuando, al posarse los dados, al otro lado ocurre una desgracia o un éxito de dimensiones épicas que lo trastoca todo a título individual o en relación al grupo entero. Eso es en esencia el Crítico y la Pifia. O al menos los buenos, los potentes; aquellos que ocurren en el momento preciso en que se salva la vida o se manda todo a la mierda de una forma tal que no podrá menos que ser recordada. Las historias se forjan con las mentes de todos en ese espacio etéreo y común que se construye sobre la mesa y esos cambios, esos puntos clave de las gestas, acaban recordándose entre los jugadores con cierto toque de complicidad, haciendo falta tan solo una ligera mención para recordar aquella vez que… e invocar una sonrisa en el rostro, porque “esto se...