Esculturas de hielo
Al entrar en una partida, los jugadores deben sentir que sus personajes están en un lugar determinado, experimentándolo con los cinco sentidos, pero no de golpe, no a las bravas; mejor ser sutil. Se trata de evocar la experiencia, no de presentarla delante como si fuera una pantalla; hay que dar profundidad, y eso se consigue introduciendo a los jugadores, a través de sus personajes, en el proceso de creación, situándolos en medio de todo, inmersos en el entorno. El secreto está en evocar, llevar la sensación a los jugadores de forma que perciban de acuerdo a lo que sus personajes demandan. Para ello el Director de juego, Evocador a partir de ahora, debe sacar a los personajes del rol de espectador y situarlos en el espacio común que se construye sobre la mesa de juego. Dicen en el Aces&Eights que nunca se apunta a bulto, que siempre se mira a alguna u otra localización, y después la bala va donde quiere. En esto funciona exactamente igual, no se t...