Altos en el camino
Las partidas suelen llevar un ritmo continuo y trepidante, una tras otra se suceden situaciones que, buscadas o no, llevan de un lado a otro a los personajes forzándolos a dar el 100% de sí mismos. Una campaña es una agrupación de aventuras de este tipo que se libran en la mesa de juego hasta conseguir el desenlace final. Pues bien, es más que probable que con tanto ir y venir, con tanto templar las capacidades y enfrentarse a todo aquello que se les presenta, los personajes vayan dejándose cosas en el tintero, pequeñas tareas o proyectos que, arrastrados por el torrente de las vivencias son incapaces de realizar. Al final, esas pequeñas cosas suman y lo que era un tintero acaba siendo un tonel, cuando ocurre así, se nota: los jugadores demandan un cambio de ritmo. Ese es el momento perfecto para llevar a la mesa una partida calmada, en la que dispongan de tiempo para buscar los medios que les permitan acabar todas esas tareas que llevaban demasiado tiempo cargando a la esp...